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133 graduados de la Sede Brunca celebraron la obtención de su título

Carolina Villalobos sabe muy bien lo que significa la palabra “sacrificio”. Trabajar como secretaria en el campus Coto de la UNA y atender a sus cinco hijos (el menor de ellos de tres años) no ha sido impedimento para que, finalmente, pudiera obtener su título de bachillerato en Administración de Empresas. Junto con su esposo, hoy celebran en familia la culminación de esta etapa que tiene sabor a éxito.


Detrás de cada título entregado en los campus Pérez Zeledón y Coto, de la Sede Regional Brunca, se replican esas historias de sacrificio. Yeimy Gutiérrez debía viajar hasta una hora desde Mollejones de Platanares de Pérez Zeledón, mientras que Cristopher Galeano tiene muy presente lo que significan “aquellas noches sin dormir”.


No es para menos. En sus manos luce el título que los acredita como diplomados, bachilleres o licenciados. Llegaron al punto culminante de un proceso que tardó años, con una pandemia de por medio, con el esfuerzo en sus espaldas y con el conocimiento fresco en sus mentes.


Del Campus Pérez Zeledón se graduaron 102 estudiantes de carreras como Informática, Educación Comercial, Administración en Gestión Financiera y Administración de Oficinas. El gimnasio se lució para una verdadera gala la tarde del jueves 23 de noviembre, de manera que estudiantes, padres de familias, acompañantes, personal docente, administrativo y autoridades de la UNA entregaran los respectivos títulos.


“Hubo pruebas en el camino, fueron valientes, animosos y valerosos. Pudieron más las ganas, perseveraron y se demostraron a sí mismos que sí se puede y que sí se pudo, que nada los puede detener para alcanzar sus objetivos. Aquí vemos a muchos héroes y heroínas”, resaltaba por su parte Frander Torres, representante estudiantil del Campus Pérez Zeledón.


Ahí, en primera fila, a mano derecha, estaba Daniel Granados. Dentro de pocos minutos tendría en sus manos el título de diplomado en la carrera de Ingeniería en Sistemas, al tiempo que daba fe a las palabras de Frander. “Ha sido una recompensa muy grande llegar hasta aquí y tener la oportunidad de compartir esto con mis papás y con mi hermana”, manifestaba con profunda emoción.


Filas atrás, estaba Yeimy Gutiérrez, licenciada en Administración de Oficinas con una historia particular. Su hermana gemela estudió la misma carrera y entre ambas supieron complementar el apoyo necesario para avanzar satisfactoriamente en el cumplimiento del plan de estudios, con el apoyo de la beca que la UNA le otorgó desde el 2017.


De Pérez Zeledón a Ciudad Neily


Con la misma expectativa y emoción estaban los 31 graduandos del Campus Coto que recibieron sus títulos a mediodía del 24 de noviembre.


Saben y reconocer que tener un título de la Universidad Nacional es una garantía de preparación académica y formación humanística. A eso se refirió Cristopher Galeano, al indicar que “es un honor ser sello UNA. Estos años de esfuerzo han implicado para mí crecer como persona y a partir de este momento quiero dar mi aporte a la sociedad”, enfatizó este joven, vecino de Río Claro de Golfito y que sostenía a dos manos su título de bachiller en Ingeniería en Sistemas.


Afrontar ese futuro es parte del reto que apuntó Michelle Sánchez, representante estudiantil del Campus Coto. “El mundo está en constante cambio y ustedes como graduandos están listos para enfrentar los desafíos que se les van a presentar. Cada uno de ustedes poseen la capacidad y el conocimiento para marcar la diferencia, para ser agentes de cambio en un mundo que necesita cada vez más de actividades innovadoras y de corazones valientes”.


Al final, hubo tiempo para la foto, para el abrazo, para la sonrisa y para la lágrima. Solo en sus conciencias reside la anécdota del esfuerzo y el sacrificio que hoy tienen su recompensa.


El valor de la UNA


Yalile Jiménez, decana de la Sede Brunca, resaltó el hecho de que en sedes regionales se otorgaron hasta 1.278 millones de colones en becas para estudiantes. Ese apoyo, se convirtió en un aspecto trascendental para que decenas de estudiantes de la zona sur del país pudieran culminar sus estudios.


Por ello, hizo un llamado de atención sobre la necesidad de defender en todo momento a la educación pública. “Algunos de ustedes han ido a marchar conmigo. Y es esa defensa la que debemos hacer en todo momento, las luchas más importantes en favor de la libertad de cátedra, de la democratización de la educación y de la autonomía universitaria ha nacido del estudiantado”, reflexionó.


Ese aporte es fundamental para que, como lo retrató el vicerrector de Extensión, Martín Parada, pueda superarse la brecha de la “Costa Rica rica, de la Costa Rica pobre y de la Costa Rica más pobre” que se evidenció en el XXIX Informe Estado de la Nación, presentado justo el día de la graduación en Pérez Zeledón.


“El pueblo costarricense necesita de una academia que interprete sus aspiraciones, que investigue sus realidades y que señale las respuestas en el campo de la ciencia y el humanismo, cooperando con quienes, en los diferentes campos de la vida nacional, están llamados a crear un mundo mejor para todas las personas”, manifestó Martín Parada Gómez, vicerrector de Extensión.


Esta entrega de títulos completa el segundo ciclo de graduaciones del 2023. En total, 1.271 personas estudiantes recibieron su título entre el 8 y el 24 de noviembre.



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